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Historia del Berlín judío |
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En general la política oficial del gobierno por respecto a los judíos en el siglo dieciocho se caracterizó por los intentos de mantener bajo el número de habitantes judíos, de aumentar el monto de sus contribuciones financieras, y de limitar las actividades de miembros de la comunidad a un número restringido de profesiones. Bajo tales condiciones dos grupos principales se desarrollaron y ganaron importancia. El primer grupo se centraba alrededor de la corte imperial. Las responsabilidades de los judíos de la Corte consistían más que nada en proveer bienes de lujo a la corte, instrumentos militares al ejercito en vías de expansión, así como amplios servicios de crédito. El segundo grupo consistía de fabricantes. En poco tiempo Berlín se convirtió en el centro de compañías de manufacturación en manos judías. Ambos grupos también se establecieron como una fuerza importante en los procesos del iluminismo, de la emancipación, y del acercamiento entre diferentes grupos sociales.
No fue hasta el año 1812 que los judíos de Prusia obtuvieron la ciudadanía por medio de la "Declaración de Emancipación." A pesar de aquel edicto, la lucha encarnizada por la implementación de dichos derechos continuó por muchos años. Hasta hubo un momento en el que se anuló al edicto que más tarde se volvió a promulgar. Una paridad legal considerable se logró finalmente en 1850. Esta lucha por la emancipación, acompañada por una variedad de orientaciones religiosas, llevó a la emergencia de varias denominaciones dentro del Judaísmo en esta época. La Reformgemeinde [Comunidad Reforma] se estableció en 1845, una facción estrictamente ortodoxa se agrupó en 1869 para crear la congregación Adass Jisroel, pero un segmento más grande de la Comunidad Judía continuó las tradiciones mientras al mismo tiempo permitió arraigarse a elementos nominalmente liberales, como por ejemplo en la Nueva Sinagoga. A mediados del siglo diecinueve un porcentaje alto de miembros de la comunidad judía de Berlín pertenecía a la clase alta. Esto cambió dramáticamente un poco más tarde porque Berlín, ubicado en el centro geopolítico de Europa, se convirtió en la destinación más común para los judíos que inmigraban desde Europa del Este. Estos inmigrantes ortodoxos, en su mayoría campesinos, obreros, y negociantes de pequeñas empresas, se establecieron en grandes cantidades en el Scheunenviertel (el barrios de los establos).
Berlín siempre ha contado con la comunidad judía más numerosa de Alemania. Antes de la guerra la población se estimaba en los 172.000 miembros. Ahora, después de la Guerra Fría, es la comunidad que crece más rápidamente (2004--12.000 miembros) a causa de inmigración judía desde los territorios de la ex - Unión Soviética.
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